La pluricampeona española amplía su leyenda al ganar el GP de Suiza de trial femenino pese a correr con dolores en su pie lesionado.


Ha corrido con dolores, sin estar en plena forma y sin prácticamente montar en moto en los dos meses y medio que han transcurrido desde que se fracturó el dedo pulgar del pie derecho en el GP de Italia de enduro. Laia Sanz tenía que defender su largo reinado en el trial femenino, y lo ha hecho con valentía, bajo la lluvia y haciendo gala de ese espíritu de superación y sacrificio que la han convertido en la mejor piloto de motos de todos los tiempos.

Laia ha ganado hoy en el Gran Premio de Suiza de Trial, disputado en Tramelan, la tercera prueba del mundial y su duodécima corona, una cifra que ninguna mujer ha logrado en la historia del motociclismo. De hecho, desde que se instauró el mundial de esta especialidad, sólo en 2007 se quedó sin el trofeo de campeona. Esta vez le ha bastado con ganar las tres carreras disputadas hasta la fecha, y a falta de otras dos, puesto que el reglamento de la Federación Internacional de Motociclismo establece este año que sólo se tengan en cuenta los tres mejores resultados. Con 44 puntos de penalización, Laia ha vuelto a ser hoy la mejor tras superar a las británicas Emma Bristow y Rebekah Cook, que han sumado 51 y 60 puntos, respectivamente.

Pese a que su racha de triunfos es espectacular, lograr este nuevo éxito “ha sido más complicado de lo que la gente pueda imaginar”, advierte. “Después del Dakar tuve una lesión en la rodilla que me impidió entrenar y adaptarme rápidamente a la nueva moto, tras el paso de Honda a Gas Gas. Luego, con la fractura en el dedo del pie casi no he podido tocar la moto en mucho tiempo. Hoy he cometido muchos errores, me he sentido más cansada de lo normal y me ha costado mucho ganar. El trial era complicado porque se ha disputado bajo la lluvia y estaba todo muy resbaladizo... Además, el dedo me dolía y en algunos momentos incluso he llegado a marearme. No ha sido un día nada fácil, pero lo mejor es que he ganado y me he llevado el título, algo que siempre produce mucha alegría. Sin duda ha sido el mundial más complicado que he ganado y tengo que agradecerlo a todo el equipo por su apoyo, a mis mochileros, a mi familia, a los amigos y a los doctores Cuscó y Cugat, que me han cuidado mucho y han hecho todo lo posible para que pudiera llegar a tiempo a esta prueba”, explica.

Para Laia Sanz, éste es su segundo triunfo de la temporada tras proclamarse vencedora en féminas del Rally Dakar 2012. El sueño de lograr el póker de títulos se desvaneció hace unas pocas semanas cuando tuvo que renunciar a disputar las dos últimas pruebas del campeonato europeo de trial, al estar convaleciente aún de su lesión en el pie. Sin embargo, la catalana todavía puede hacer historia y conseguir el triplete, si logra conquistar el mundial de enduro femenino, que lidera. De hacerse realidad, sería la primera persona (hombre o mujer) que logra ganar el Dakar y los mundiales de trial y de enduro. Saldremos de dudas el 20 y 21 de octubre en el Gran Premio de Francia de enduro.