Una semana después de disputar las 24 Horas de Barcelona de Automovilismo, la joven piloto ha vuelto a pilotar un coche de circuitos, esta vez en Cheste.

Las carreras de coches son por ahora un mero divertimento para Laia Sanz, pero a nadie se le escapa su talento al volante, y ella misma ha reconocido en varias ocasiones su intención de pasarse a las cuatro ruedas cuando deje las motos. Mientras tanto, la pluricampeona de trial y doble vencedora en féminas del Dakar aprovecha las oportunidades que le brindan para coger experiencia.

Después de correr en las 24 Horas de Barcelona de Automovilismo hace sólo una semana, Laia ha tenido la oportunidad de participar en el meeting de Cheste del Campeonato de España de Resistencia (CER). Junto a Rubén Gracia, su compañero en estas carreras por relevos, Laia ha pilotado un Renault Clio del equipo GPR Sport.

En la primera manga, un drive through les retrasó demasiado y, posteriormente, la aparición del safety car en la pista mermó sus posibilidades de remontar posiciones. En la segunda tuvieron más fortuna y acabaron en una meritoria sexta posición tras una penalización que recibió el vencedor una vez finalizada la carrera. Al margen de la clasificación general, Laia y Rubén terminaron en el tercer puesto entre los Renault Clio de la Challenge Ferodo Sport.

“La primera carrera fue un poco rara, pero en la segunda todo fue mejor y pudimos rodar sin complicaciones. Estoy contenta porque creo que lo hice bastante bien en un circuito que no conocía y porque rodé en 1:53. Siento que en cada carrera aprendo más y la verdad es que me divierto mucho, pero hora toca pensar sólo en las dos ruedas porque llega el tramo decisivo de la temporada”, explica la piloto.