Una avería en su vehículo obligó al equipo a retirarse cuando faltaban cinco horas para la finalización de la prueba.

Tenía ganas de volver a sentir la adrenalina de la competición. Laia Sanz volvía este fin de semana a las carreras, aunque esta vez sobre cuatro ruedas, tras pasar prácticamente los dos últimos meses convaleciente por una lesión en el pie. La 11 veces campeona del mundo de trial participó en las 24 Horas de Barcelona de Automovilismo, que no pudo completar por una avería en el Renault Clio Cup de su equipo, el Milan Competition, en el que compartió volante con Francesc Gutiérrez, Jordi Codony, Santi Navarro y Thomas Verheyde.
 
La carrera empezó muy bien para ellos y ya dentro del primer relevo lograron adelantar a una docena de participantes con Gutiérrez al volante, pero en el segundo, Verheyde tuvo una salida de pista que dañó seriamente la suspensión delantera izquierda. El coche fue remolcado en grúa hasta el box, donde los mecánicos tuvieron que emplearse a fondo para volver a ponerlo en condiciones. En total se perdió más de una hora, de modo que se desvanecieron las posibilidades de reeditar la victoria de clase que obtuvieron en la edición anterior, en lo que supuso entonces el debut de Laia en una carrera de coches.
 
La piloto de KH-7 cubrió el siguiente relevo sin problemas y logró arañar alguna posición, pero al caer la noche reaparecieron los problemas y el Clio empezó a dar muestras de flaqueza. Se rompió la rótula delantera izquierda y poco después el motor comenzó a fallar, hasta que a falta de cinco horas para la conclusión de la prueba, el equipo se vio forzado a abandonar.
 
Hemos empezado muy pronto a tener problemas mecánicos, que se han ido agravando a medida que transcurría la carrera. Es una lástima no haber podido terminar, pero ha sido una buena experiencia para mí y sobre todo se trataba de sumar experiencia y pasarlo bien”, señala la piloto.
 
Sanz, que ha demostrado una formidable progresión, se ha mostrado competitiva en pista: “El hecho de haber corrido una carrera del CER este año y los 500 KM de Alcañiz en 2011 me ha ayudado mucho a aprender como van estas carreras de circuitos”.
 
La de Corbera de Llobregat también ha asegurado que le gustaría seguir disputando esta prueba en el futuro, pero que su prioridad siguen siendo las dos ruedas: “Me hacía mucha ilusión volver a estar aquí porque el año pasado lo pasé muy bien, el ambiente es muy bueno y se trabaja mucho en equipo. Espero regresar en 2013, siempre que no me coincida con ninguna carrera de trial o enduro. Está claro que me gustaría continuar mi carrera deportiva en los coches cuando termine mi trayectoria en las dos ruedas, pero todavía me queda mucha cuerda en las motos, así que por mucho que últimamente se hable de eso, estoy muy centrada en los mundiales de trial y enduro, y en el Dakar”.
 
Al término de la carrera, Laia Sanz ha compartido unos instantes con las aficionados que ganaron a través de la página www.facebook.com/kh7sport la posibilidad de charlar con ella y subirse a su coche de competición.