La piloto de Gas Gas y KH-7 ha vuelto a ser segunda en la segunda carrera del GP de Francia, suficiente para coronarse como nueva reina de la especialidad.

Laia Sanz se ha proclamado campeona del mundo de enduro femenino por primera vez tras acabar en el podio en la segunda carrera del Gran Premio de Francia, que ha concluido hoy domingo en Brignoles. Este resultado le ha permitido acabar la temporada con 151 puntos, 6 más que su principal rival, la defensora del título Ludivine Puy.

Al igual que ayer, la piloto de Gas Gas y KH-7 finalizó en segunda posición a 1 minuto y 14 segundos de Puy. La francesa volvió a imponer un ritmo muy elevado que Laia no siguió, consciente de que su objetivo no era la victoria en la prueba, sino alzarse con el título.

La de Corbera de Llobregat rodó “mejor que ayer”, como ella misma reconoce, “pero no al cien por cien”. “En su casa Puy se siente muy cómoda y yo no lo he estado en todo el fin de semana, también por la inactividad forzada por la lesión. Por eso, lo importante era no arriesgar y sumar los puntos necesarios”, explica.

A pesar de las precauciones, Laia sufrió sendas caídas sin consecuencias en el cross test y en el enduro test de la primera vuelta, e incluso tuvo un susto cuando una piedra perforó el radiador de su Gas Gas. “Tuve que ir con más cuidado, pero afortunadamente pudimos arreglarlo en la asistencia”, cuenta.

Estoy muy contenta, sobre todo después de todo lo que ha pasado con la lesión que me hice en Italia. Han sido tres meses muy difíciles en los que han surgido algunas dudas, pero por suerte todo ha terminado bien, me he llevado el mundial de trial y ahora el de enduro. A principio de año no pensaba que pudiera ganar este título porque es muy difícil compaginar tres modalidades tan distintas y, además, Ludivine Puy está muy fuerte. Eso le da más valor al triunfo”.

Con este nuevo triunfo Laia Sanz alcanza los 13 títulos mundiales (12 de trial y 1 de enduro), con lo que iguala la histórica marca del ‘12+1’ de Ángel Nieto. Asimismo, la de Corbera de Llobregat se convierte en la primera persona en el mundo que gana un Dakar, el mundial de trial y el mundial de enduro, y además en una misma temporada.