Si logra el triunfo, culminará una temporada histórica con un ‘hat-trick’ de títulos tras adjudicarse el mundial de trial y el Rally Dakar.

Laia Sanz buscará este fin de semana su primer título mundial de enduro femenino, desde que debutó en esta competición en 2010. Figura líder del campeonato con 117 puntos, 12 más que su principal rival, y para proclamarse campeona tendría bastante con acabar en el podio las dos jornadas del Gran Premio de Francia.

De hecho, a la de Corbera de Llobregat le bastaría con ser 3ª y 4ª, independientemente de lo que haga la francesa Ludivine Puy, segunda clasificada en la tabla, pero es consciente de la complejidad de competir en el país vecino: “Espero hacer una buena carrera y ganar el título, pero sé que será difícil porque mi rival es francesa y los franceses en su casa son muy fuertes. Por suerte, tengo unos puntos de ventaja y eso me puede ayudar a plantear una carrera inteligente”, explica Laia.

Sería muy especial para mí ganar porque competiendo en disciplinas tan diferentes como el trial, el enduro y los raids resulta muy difícil compaginarlo todo. Si lo consiguiera sería una temporada perfecta, más aún si se tiene en cuenta que he estado tres meses parada por una lesión”, confiesa.

La pluricampeona española lleva un 2012 espléndido en las modalidades off-road. Estrenó el año con la victoria en el Rally Dakar y, a partir de ahí, se anotó un pleno de victorias en el mundial de trial que le valió su 12ª corona y cinco triunfos en las seis carreras del mundial de enduro disputadas hasta la fecha al manillar de su Gas Gas.

Su triunfo más épico fue en el Gran Premio de Italia de enduro, donde venció las dos pruebas del meeting por delante de su gran contrincante, la doble campeona mundial Ludivine Puy. En la segunda cita, el día 1 de julio, Laia sufrió una doble fractura abierta del dedo pulgar del pie derecho, como consecuencia de un aparatoso encontronazo con una roca.

A pesar del insoportable dolor, la catalana cruzó la línea de meta en primer lugar, sumando unos puntos muy valiosos y que ahora le permiten acariciar su primer título mundial de enduro. Sin tiempo para celebraciones, tuvo que ser intervenida con carácter de urgencia en el país transalpino.

Tres meses y medio después, ya está prácticamente recuperada de la lesión y acude a la cita gala con la máxima ilusión: “Me siento preparada. Es cierto que para el desenlace del mundial de trial llegué más justa porque estaba todo más reciente, pero ahora parece que el dedo va un poco mejor. Aunque no está al cien por cien, he podido entrenar ya algún día y me he sentido cómoda y confiada, quizá no tan en forma como me gustaría estar a estas alturas de año”.

El Gran Premio de Francia de enduro se celebrará en Brignoles, localidad situada a unos 100 kilómetros de Marsella, el sábado y el domingo. Hoy viernes se disputará un super test a modo de aperitivo de la carrera de mañana.