La piloto de Gas Gas ha firmado con un 40º puesto su mejor clasificación en el Rally Dakar 2012.

Laia Sanz se ha repuesto bien del duro golpe que sufrió ayer el equipo Gas Gas, que vio como Marc Guasch debía abandonar prematuramente el Rally Dakar por una fuerte caída que le costó varias fracturas de costilla, la perforación de un pulmón y una herida en el bazo, entre otras lesiones. La campeona del Dakar no tuvo más remedio que hacer de tripas corazón, aparcar a un lado la preocupación por su mochilero y afrontar la novena etapa del rally con entereza.

Por delante había 556 kilómetros (126 de ellos neutralizados) y, por primera vez desde que empezó la prueba, la única mujer que sigue en carrera debía enfrentarse sola al desierto y a las posibles dificultades que pudieran surgir por el camino. La de Corbera de Llobregat ha reaccionado con fuerza y coraje, imprimiendo carácter, como es habitual en una luchadora de su talla, y ha cuajado una gran actuación en la etapa de hoy, la novena ya del rally. La once veces campeona del mundo de trial, ha finalizado la especial en 40ª posición, su mejor clasificación en esta edición del Dakar y en la general remonta hasta el 46º puesto.

Ha sido un día muy bueno porque he podido rodar sin nadie delante que me estorbara, sin polvo, y en el 90% de la especial he ido sola sin ver a ninguna moto. Ha sido una sensación fantástica y, además, he navegado muy bien, sin errores y con un ritmo seguro”, explica Laia.

La piloto de Gas Gas también ha tenido palabras para Marc Guasch, pero remarca la entereza con la que afronta el resto del rally: “Estoy muy triste por él y me apena mucho lo que le ha sucedido. En el plano deportivo, su ausencia es una merma para el equipo, pero yo me siento muy fuerte y tengo mucha confianza en superar lo que queda de carrera. No me da nada de miedo seguir sola. Sé cuales son mis posibilidades y trataré de llegar a la meta, y hacerlo en la mejor posición que pueda. Lo único que me preocupa es tener alguna avería y no saber apañármelas, por lo demás estoy muy tranquila”.