Su objetivo será ahora acabar en una buena posición de la general.

La jornada de relativo descanso que vivieron ayer los participantes del Rally Dakar por la anulación de la especial cronometrada le ha sentado bien a Laia Sanz. Su mano lo ha agradecido y, ya más recuperada de la lesión que sufrió al tener una caída en la cuarta etapa, ha podido pilotar con pocas molestias.

Laia, única mujer que se mantiene en carrera en el apartado de motos, ha pasado por la meta de la séptima etapa en 48º puesto, lo que le permite escalar 6 posiciones hasta el 51º lugar en la clasificación general. Según la piloto catalana, el temido bucle Copiapó – Copiapó “no ha sido tan duro como se esperaba”. “En realidad ha sido el primer día en el que todo ha salido bien y me he divertido. Al principio no se podía correr mucho porque era pista y había mucho polvo, pero a partir del refueling hemos llegado al desierto y he podido avanzar a varios pilotos sin problemas. Estoy contenta porque el día ha ido bien y mi mano está mucho mejor”.

Con el trofeo de féminas en el bolsillo, Laia quiere por encima de todo llegar a la meta y hacerlo en la mejor posición posible, pero sin cometer errores: “Se trata de ir remontando posiciones poco a poco y no querer correr más de la cuenta. Saliendo unos puestos más adelante ya seremos más rápidos que hoy porque tendremos menos gente delante que retrase nuestro ritmo. Marc y yo estamos haciendo lo que tenemos que hacer y seguiremos así”.

En la etapa, Marc Guasch ha sido 49º y ahora ocupa el 52º lugar de la clasificación general. El piloto de Gas Gas se muestra confiado con el equipo tras la primera semana de competición: “Estamos trabajando bien y tenemos que seguir en la misma línea. Aunque los primeros días han sido muy exigentes, mañana podremos reponer fuerzas con la jornada de descanso para afrontar bien la última semana de competición”.