La española agujereó el depósito y se quedó sin gasolina a 30 kilómetros de la meta.
.

Día complicado para Laia Sanz. La 11 veces campeona del mundo de trial ha finalizado la cuarta etapa (San Juan – Chilecito) en 86ª posición, como consecuencia de una caída que ha sufrido en el kilómetro 210 de la especial, de los 326 cronometrados.

La vigente vencedora de la categoría de féminas del Dakar ha tenido la mala suerte de agujerear en el caída el depósito de gasolina, motivo por el que poco después se ha quedado sin combustible.

Así lo narraba Laia Sanz a su llegada a la meta: “Me he caído en un sitio muy tonto, pero con la mala suerte de que ha sido en sitio de piedras. La moto ha impactado por la parte del depósito delantero, que se ha roto y he ido perdiendo gasolina. Luego he seguido con los depósitos de atrás, hasta que me he quedado tirada a 30 km del final. He tenido que trasvasar gasolina de la moto de Marc usando el tubo del camelbak y hemos perdido mucho tiempo. Luego nos han empezado a pasar los coches y nos hemos encontrado un panorama complicado con mucho polvo y muy poca visibilidad. Ha sido un día muy malo, además me he hecho daño en una mano”.

Hasta ese momento, Laia Sanz estaba cuajando una remontada extraordinaria en una etapa “muy dura y complicada”, según sus palabras. “Al principio íbamos muy bien porque en la zona de un río seco mucha gente se perdió, pero Marc y yo encontramos el rumbo correcto, así que pudimos adelantar muchos puestos”.

Laia ha llegado a rodar 24 puestos por delante de la 69ª posición con la que tomó la salida, lo que hacía presagiar otra actuación extraordinaria como la que protagonizó ayer en la tercera etapa, en la que acabó en 35º lugar. A pesar de ese gran resultado, los comisarios consideraron que la española se saltó -al igual que una veintena de pilotos- un punto de paso y le impusieron una penalización de 40 minutos, motivo que explica su posición tan retrasada en la etapa de hoy.

Por su parte Marc Guasc ha entrado a meta en 89ª posición, lógicamente tras detenerse a ayudar a Laia en el lance de la gasolina. “Es lo que hay que hacer. Es una lástima porque lo estábamos haciendo muy bien, y en ese momento no íbamos muy rápidos. Mi misión hoy era tratar de contener a Laia para que no corriera mucho porque este Dakar está siendo terriblemente duro y no quería que nos sucediera nada. Laia está demostrando que es una deportista sin igual. No hay mucha gente que pueda superar físicamente la dureza de un Dakar y ella hace que parezca fácil”, explica el piloto catalán.

En la clasificación general Laia ocupa ahora la 66ª posición, mientras que Guasch es 68º.