Tras adjudicarse ayer el décimo título europeo en el Trial de República Checa, la piloto de KH-7 se ha alzado este domingo con su undécimo mundial.


Un día después de proclamarse campeona de Europa de trial por décima vez, Laia Sanz ha vuelto a coronarse en el Trial de República Checa, esta vez como campeona del mundo por undécima vez.

Al igual que en la jornada de ayer, la piloto de KH-7 se ha impuesto a las británicas Emma Bristow y a Rebekah Cook, que han sumado un total de 36 y 38 puntos de penalización, respectivamente, por los 17 de la española.

Aunque la prueba de hoy (la segunda de las tres puntuables para el certamen) se disputaba en la misma región, el terreno se encontraba en condiciones muy distintas a las de ayer. “Las zonas de hoy eran más difíciles y como por la noche llovió, el terreno estaba embarrado y muy resbaladizo. A pesar de la dificultad, creo que he cometido más errores de los que debería, quizá porque cuando sabes que estás a punto de ganar estás más pendiente del resultado que de otra cosa y eso puede llevarte a cometer algún fallo”, explica la competitiva piloto de Corbera de Llobregat.

“Lógicamente volver a ganar el mundial después de conseguir el título europeo ayer es increíble. La gente me pregunta si no me canso de ganar pero para mí es un reto seguir logrando victorias. Sigo muy motivada porque, además, las rivales han ido cambiado a lo largo de estos años y llegan nuevas generaciones con ganas de hacerlo bien. Le doy mucho valor a ganar el doblete en un año tan intenso, en el que he tenido un gran desgaste disputando el Rally Dakar, una prueba que exige una preparación muy distinta a la del trial. Este año es sin duda el mejor de mi carrera deportiva”.

Para completar la temporada, a Laia sólo le falta imponerse con la selección española en el Trial de las Naciones, que se disputará en Italia el 17 de septiembre.

Con su undécimo título mundialista, la piloto catalana amplía su leyenda como mejor motorista de todos los tiempos. Nacida el 11 de diciembre de 1985 en Corbera de Llobregat, Laia empieza a montar en moto con sólo 4 años. A los 12 disputa la primera carrera de trial y en 1997 llega su primera victoria compitiendo con chicos. En 2000 se proclama campeona de España de cadetes siendo la única chica participante y se adjudica la primera edición del mundial de féminas, que gana ininterrumpidamente con la única excepción de 2007, cuando acaba segunda. Paralelamente, desde 2002 encadena hasta ayer diez títulos europeos de forma consecutiva, mostrándose imbatible en esta competición. En 2011 su exitosa carrera da un salto hacia adelante al debutar en el Rally Dakar, donde consigue una formidable victoria en la categoría de féminas.