He terminado muerta después del desgaste de ayer y por el estrés de los últimos días, pero el esfuerzo ha merecido la pena”.

Podemos acostumbrarnos a sus victorias, porque lo raro en ella es la derrota, pero sus éxitos entrañan un enorme mérito. Laia Sanz ha ganado hoy en Portugal la prueba del mundial de enduro cuando aún no habían pasado ni 24 horas de la consecución del oro en el Enduro X de los X Games de Barcelona.

Una carrera, pocas horas de sueño y dos vuelos después, la piloto de KH-7 volvía a montar encima de una moto para competir. Y el resultado ha sido una victoria muy trabajada sobre la australiana Jessica Gardiner, que ha quedado a 2’58” de la española. El tercer puesto ha sido para la francesa Geraldine Fournel, a 3’43”.

Laia se ha impuesto en todas las especiales, pero reconoce haber acabado exhausta: “Estoy muerta. En la segunda vuelta me ha venido un bajón muy grande, aunque por suerte me he recuperado un poco en la tercera vuelta y he podido terminar bien”.

Está claro que el desgaste de ayer y todo el estrés acumulado en los últimos quince días me han pasado factura, pero el esfuerzo ha valido la pena. Lo mejor es que todo ha salido bien y ha acabado siendo un gran fin de semana. Ganar hoy era vital para poder aspirar al título. La gente que me ha ayudado tanto en Barcelona como en Portugal es fantástica y tengo que agradecerles también su esfuerzo”, cuenta la piloto catalana.

Pese a lograr la victoria, la de Corbera de Llobregat cede el liderato del campeonato como consecuencia de haber sacrificado ayer la primera de las dos carreras del Gran Premio de Portugal de enduro, en la que se impuso Audrey Rossat. Laia es ahora segunda en la clasificación general del mundial empatada a 60 puntos con Jessica Gardiner, a dos puntos de la nueva líder, la inglesa Jane Daniels.