La piloto de KH-7 consiguió su segundo triunfo en un mes en unos X Games, esta vez en casa y ante 20.000 personas que vitorearon su espectacular remontada.

Después de vencer en Foz do Iguaçu hace un mes, Laia Sanz se colgó ayer su segundo oro en los X Games, esta vez en casa y ante un público entregado que vitoreó su espectacular remontada. La piloto de KH-7 hizo vibrar a las cerca de 20.000 personas que presenciaron en el Estadi Olímpic de Barcelona la final femenina de Enduro X.

Fue una pasada ganar en casa porque el público me animó mucho y yo lo oía desde la pista. Fue increíble. Nunca había vivido una sensación igual y no puedo estar más contenta por todo, por el apoyo que estoy teniendo en unas semanas tan complicadas como las que estoy viviendo, por los resultados, la gente…”, confiesa Laia Sanz.

La 13 veces campeona del mundo protagonizó un buen arranque, pero en la primera curva cayó al suelo empujada por la también española Carmen Segura. “Se metió el manillar de otra moto entre los radios de mi rueda delantera y perdí mucho tiempo en poder retomar la carrera”, explica. Cuando lo logró, había bajado a la penúltima posición y la cabeza de carrera se encontraba lejos.

Es curioso, porque normalmente no hago buenas salidas, pero aquí sí lo hice bien. Lástima del bloqueo en la primera curva porque luego tuve que recuperar, aunque eso hizo que la carrera fuera más interesante. Estoy muy satisfecha de cómo gestioné la prueba porque no me puse nerviosa y eso me permitió atacar bien. Aun así no fue fácil porque llevaba una moto con una cilindrada [350 cc] y un peso distintos a lo que estoy acostumbrada, y sólo pude probarla unas horas antes de la final”, comenta.

La piloto de KH-7 necesitó una vuelta y media para situarse en posiciones de podio y algo más de dos giros para superar a las estadounidenses Maria Forsberg, que marchaba segunda, y a Kacy Martinez, líder en esos instantes de carrera.

Laia se situó en primera posición en una acción de fuerza en la zona de piedras que puso en pié a todo el estadio. A partir de ahí, la de Corbera de Llobregat cogió una ventaja que fue administrando hasta la sexta vuelta final con “cabeza para no cometer ningún error”. La pluricampeona cruzó la meta en primer lugar, seguida de Forsberg, a 12 segundos, y la española Sandra Gómez, a 24 segundos.

El triunfo de Laia Sanz tiene más mérito, si cabe, teniendo en cuenta que para participar en los X Games Barcelona tuvo que ausentarse del Gran Premio de Portugal y hacer un viaje relámpago de ida y vuelta el mismo sábado. “Me levanté a las 6 de la mañana para coger una avión en Lisboa hacia Barcelona y llegué muy apurada para poder hacer los entrenamientos. Y justo terminar la carrera de los X Games, otra vez hacia el aeropuerto para regresar y competir hoy en el mundial. Fue muy estresante pero valió la pena”.