Asegura estar cansada por el desgaste de los últimos días pero animada por llegar al final del rally.

Laia Sanz ha completado los 735 kilómetros correspondientes a la decimotercera etapa cansada aún por la segunda parte del rally tan dura que le ha tocado vivir, pero haciendo gala de una constancia y consistencia dignas de admiración. La piloto de Gas Gas y KH-7 ha terminado nuevamente a las puertas del top 30; ayer fue 33ª y hoy ha sido 31ª a algo más de media hora del primero.

Sanz está a un solo día de conseguir dos de los tres retos que se había marcado: llegar a la meta por tercer año consecutivo (serían tres de tres para ella) y renovar también por tercera vez el título de féminas de la categoría de motos. El tercer objetivo, acabar entre los 30 primeros, quedó descartado tras la odisea que vivió en la novena y la décima etapa.

Sin embargo, la pluricampeona prefiere no lanzar las campanas al vuelo hasta que no llegue a Santiago de Chile, destino final del Rally Dakar 2013: “En esta prueba siempre hay un día en el que te sucede algo, a unos les pasa en los primeros días, a otros a la mitad de carrera y a alguno el último día, así que antes de celebrar nada, hay que cruzar la meta”.

En la penúltima etapa, Laia ha preferido ser prudente y no correr más de lo necesario: “La de hoy era una especial bastante fea, con unas pistas muy rápidas durante muchos kilómetros en los que se podía ir a fondo. He preferido sacrificar algo de velocidad para conservar bien la mecánica, ya que estamos a un día del final y no tiene ningún sentido correr ningún riesgo. En la zona de arena me lo he pasado mejor y he navegado bien en los puntos complicados del recorrido”.

En cuanto a su estado físico, Laia aún acusa la fatiga, pero su ánimo es bueno a una etapa para la conclusión del rally. “Esta noche he recuperado algo de fuerzas, aunque sigo con muchas horas de sueño perdidas y estoy bastante cansada. Lo bueno es que ya sólo queda un día y eso me anima”, bromea la catalana.