Augura para mañana una penúltima jornada larga con una especial que podría ser unatrampa”

Laia Sanz ha conseguido otro buen resultado en la edición 2013 del Rally Dakar al finalizar la duodécima etapa, entre Fiambalá y Copiapó, en 33ª posición. La piloto de Gas Gas y KH-7, que perdió todas sus opciones de acabar el rally entre los treinta primeros por las vicisitudes padecidas en la novena etapa, ocupa ahora el 101º lugar de la general.

En carrera, la 13 veces campeona del mundo ha demostrado nuevamente que puede rodar de forma regular en posiciones de mérito. Ayer dejó constancia de ello al remontar 100 posiciones y acabar entre los 25 mejores del día, y hoy ha vuelto a hacerlo, aunque unos puestos más atrás.

Por todo ello, Laia explica que se siente satisfecha de su rendimiento: “Sólo los dos días que tuve problemas han ido mal, el resto he sido muy constante y he visto que gestionando bien la carrera puedo obtener buenas clasificaciones. Creo que puedo estar muy contenta”.

La alegría contrasta, sin embargo, con su cara de cansancio al llegar al campamento. La de Corbera de Llobregat sigue justa de fuerzas tras el enorme esfuerzo que realizó en su travesía de más de 400 kilómetros remolcada por Miguel Puertas. “Ayer esperaba recuperarme un poco, pero al final he dormido sólo 4 o 5 horas porque a las 3h15 de la madrugada me ha sonado el despertador para cruzar los Andes. En el enlace me dormía y lo he pasado bastante mal. Además, hacía mucho frío en la cordillera”.

Como por efecto de una metamorfosis, al llegar al tramo cronometrado, Laia Sanz se ha rehecho y ha empezado a tirar con su Gas Gas hasta cruzar la meta en 33º puesto. “Me he divertido porque las dunas de Copiapó no son muy difíciles y puedes pasar bien, así que he aprovechado”, asegura.

Para la piloto de Gas Gas y KH-7 ya sólo faltan dos asaltos para acabar su epopeya en el Dakar 2013. “Mañana será un día largo, con una especial que podría ser una trampa”, avisa. “Sólo hay que plantearse terminar, llegar a meta y ya está”.

Ante sí tendrá un enlace de 294 kilómetros y una larga especial de 441 entre Copiapó y La Serena, en Chile.