Laia Sanz buscará este fin de semana su cuarto título mundial consecutivo de enduro, en el Gran Premio de Francia, última cita del campeonato.

La piloto de KH-7 tiene suficiente con sumar 17 de los 40 puntos en juego y podría proclamarse campeona el sábado, independientemente de lo que sucediera en la carrera del domingo.

Laia GPFRA Previa

Laia Sanz ya está lista para la última cita del mundial de enduro femenino, que se disputará este fin de semana en la localidad de Réquista (Midi-Pyrénées). En el Gran Premio de Francia, la piloto de KH-7 buscará su cuarto título consecutivo de la especialidad, para alcanzar una cifra inédita en el motociclismo femenino: 17 entorchados mundialistas, contando los 13 que conquistó en el trial.

Para lograrlo, Laia lo tiene todo a su favor, “aunque nunca hay que confiarse porque puede pasar cualquier cosa”, se apresura en matizar. Con terminar segunda en la carrera del sábado y sumar 17 de los 40 puntos en juego este fin de semana tendría suficiente para lograr uno de los principales objetivos de la temporada para ella. Con 120 puntos en su cuenta, sólo necesita sumar uno más que Jane Daniels, segunda en la clasificación del campeonato con 96 y única piloto con opciones matemáticas de desbancar a la española.

A partir de ahí, las combinaciones de resultados son múltiples, pero nuevamente la de Corbera de Llobregat prefiere no recurrir a las matemáticas. “Mi objetivo es hacer una buena carrera el sábado, sin pensar en nada más. No me gusta hablar de lo que no ha sucedido todavía porque de lo contrario empiezas a meterte presión y es cuando pasa lo que no quieres que pase. Ésta es una carrera más y hay que afrontarla así. Saldré a por todas, siendo consciente de que tengo un colchón, pero sin fijarme en nada más”, asevera.

De conseguirlo, la pluricampeona entregaría el primer trofeo femenino en esta modalidad del motociclismo off-road a KTM, la marca a la que se incorporó esta temporada tras un histórico resultado en el Rally Dakar. En sólo cinco meses, la de KH-7 ha demostrado una gran capacidad de adaptación a su nuevo equipo y a una moto -la KTM 350 EXC-F- de cilindrada superior a la que estaba acostumbrada. “La 350 me va como anillo al dedo. Es una moto muy equilibrada, potente y manejable a la vez”, afirma. “Me he sentido a gusto con ella desde el primer momento y el trabajo de estos meses me ha ayudado a conocerla mejor y a mejorar mis prestaciones. Disponer de buen material, un equipo detrás que te respalda, la posibilidad de entrenar y correr en buenas condiciones hace que en las carreras todo sea más fácil”, agradece la barcelonesa.

El Gran Premio de Francia empezará este viernes al atardecer con un Súper Test a modo de prólogo. El fin de semana se disputarán dos carreras independientes sobre un recorrido de 55 kilómetros compuesto por tres especiales y un tramo de rally. Si Laia Sanz se asegurara el título el sábado, no disputaría la carrera del domingo del mundial de enduro para tratar de llegar a tiempo al Rally de Marruecos, que arrancará el lunes, y que serviría de entrenamiento para la próxima edición del Rally Dakar