A dos días del final, la piloto de KH-7 y el Team Honda HRC ha sido 14ª a 9’25” de su rival, que se ha impuesto en la etapa.

Mantiene un colchón de 11’26”minutos en la octava posición respecto al eslovaco y confía mantener su clasificación pese al enorme cansancio acumulado.



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Sólo dos días. Es lo que le falta a Laia Sanz para cruzar la meta de Buenos Aires y hacer historia con su top 10 en el Rally Dakar. Está cansada, y no es para menos después de 11 agotadoras etapas y su titánico esfuerzo por lograr lo que ella ni se hubiera atrevido a imaginar antes de empezar la carrera: estar en octava posición de la general y ser la segunda Honda de la clasificación.

En la undécima especial -la parte final de la segunda maratón sin asistencias de esta edición-, la piloto de KH-7 y el Team Honda HRC ha sido 14ª. Había cruzado la meta 17ª, pero sendas penalizaciones a Joan Barreda (que se había impuesto inicialmente), Paulo Gonçalves y a Alain Duclos le han permitido mejorar tres puestos en la clasificación.

Laia ha terminado a 9’25” del vencedor de la etapa, el eslovaco Ivan Jakes, precisamente el hombre con el que se juega el octavo puesto en la general. La de KH-7 ha visto una parte de su ventaja reducida, pero mantiene aún un colchón de 11’26” que tratará de seguir administrando hasta el final.

“He visto que Jakes estaba yendo rápido y en el segundo tramo he apretado un poco y he perdido menos tiempo que al principio de la especial. La verdad es que él ha corrido mucho e imagino que mañana intentará correr tanto como pueda para pasarme. Intentaré controlarle, pero tengo claro que no voy a hipotecar el Dakar por una posición. Quedar octava sería fantástico, pero también lo sería ser novena. No me rindo, que nadie lo malinterprete, pero sé las fuerzas que me quedan y no voy a poner en riesgo todo el trabajo de estos días”, argumenta. “Ahora es cuando ya empiezas a pensar que se acerca el final y que pueden pasar muchas cosas y te empiezas a poner un poco paranoica”, añade.

Las declaraciones de Laia son después de terminar una jornada “muy machacona”, asegura, y tras pasar una mala noche: “He dormido muy mal. En esta etapa maratón dormíamos en el suelo y justo tenía encima una gotera que me caía en toda la cara. No he descansado bien y hoy he salido al tramo un poco desconcentrada. De ahí sobre todo que Jakes me haya cogido más distancias de lo normal. Hoy trataré de descansar todo lo que pueda para salir a la siguiente etapa en las mejores condiciones. Si el trazado es rápido podré defenderme bien, pero si es otra vez machacón me costará más”.

Mañana, penúltima jornada, entre Termas de Río Hondo, con 298 kilómetros contra el crono y nada más y nada menos que 726 kilómetros de enlace. ¡En total 1.024 kilómetros!